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miércoles, 27 de noviembre de 2013

Cuevallagar (Circular desde Yernes)



Yernes, parroquia y pueblo del municipio de Yernes y Tameza, tiene una población estable de poco más de veinte habitantes sobre los casi ochenta censados el pasado año. El territorio del concejo se encuentra prácticamente incrustado en el de Grado y sólo en el sur y sureste limita con Teverga y Proaza respectivamente.
Habiendo realizado ya excursiones por la zona con ascenso a alguno de sus montes más significativos, la de hoy contempla una circular coincidiendo con tramos de alguna de sus varias rutas homologadas.
Comenzamos a caminar, así pues desde Yernes, por la GR 109, etapa 16 de Asturias Interior, en dirección sur. A una hora de marcha habíamos rebasado Cueva Llagón y nos hallábamos a 4 km. de Yernes y a 900 m. de altitud en las bonitas Brañas de Senra. Al poco, antes del Collado Fancuaya, en El Puertu, nos desviamos a la derecha por una senda de ganado para pasar sobre las rehabilitadas y cuidadas cabañas de la Braña El Bravo y, siguiendo al sur, La Cadavina.
Dejando siempre el Pico La Loral (1.248 m.) a nuestra izquierda, vamos rodeándolo tornando al este, en busca de la collada La Cadavina (1.132 m.) cuando tropezamos con el redondo Corro La Señora, testigo histórico de nuestro pasado reciente, en este caso nada cuidado. Aquí entroncamos con la PR AS-260 "Villabre - Cuevallagar".
Al asomarnos a la collada, tras una pendiente pronunciada, comenzamos a divisar por el este y hacia abajo la Fuente Llaneces y Cuevallagar (994 m.), y hacia allí nos dirigimos.
Inspeccionado como en otras ocasiones el solitario corro del fondo de la vega, en  este caso con estructura de base cuadrada, nos acercamos a la cueva vacía de animales en aquel momento. El barrizal típico de su acceso aun superaba al de otras visitas.
Desde la cueva retornamos hacia el corro y continuamos al frente dejando a nuestra derecha los dos Lagus, para después, manteniendo durante un buen trecho los mil metros de cota, acabar de rodear La Loral en dirección norte.
Nos estábamos acercando a la Collada Fancuaya por la vertiente opuesta a la de esta mañana, es decir por el lado norte, y un indicador nos orientaba sobre el Aula de la Fundación Vital, a 1,6 km., por donde al cabo de media hora deberíamos pasar.
Marchando al norte insistentemente, en dirección noreste apreciábamos muy cerca el Pico Buey Muerto (1.022 m.), y, siguiendo la línea del lomo de su continuada cumbrera, veíamos más allá Oviedo, y en el horizonte Gijón.
Pasamos Brañas Negras, con sus típicas cabañas de piedra negra, y el complejo del Aula de la Fundación Vital, escenario educativo en plena naturaleza de la Sierra de Tameza, abastecido por energías renovables, y de carácter netamente didáctico. A su lado el Arboreto Ricardo Acebal del Cueto aunque en lamentable estado de conservación.
A partir que aquí seguimos la PR.AS-237, "Ruta de La Focea", que poco después, en La Collada, dobla bruscamente a la izquierda alejándonos del Buey Muerto y nos lleva a una pendiente realmente pronunciada. Afortunadamente el piso está seco aunque la bajada exige máxima alerta.
Por ella descendimos hasta la carretera aproximadamente a un km. de Yernes. Y de ahí, a por el coche.
 






Distancia: 17,0 km
Desnivel acumulado de subida: 850 m
Dificultad: Media-baja
Duración: 5 h 15 m




Descargar track de la ruta:





Iglesia de Yernes

Sus hórreos

Su lavadero



Dejando atrás el pueblo






Por Braña Senra

Poco antes de Fancuaya

Vista al NW

Vista al NW

Vista al W



Vista al N

Corro La Señora

Trasera del Corro La Señora

Cerca ya de fuente Llaneces que se ve al fondo

Vega de Cuevallagar visto desde Fuente Llaneces
La Vega de Cuevallagar

Corro de Cuevallagar

Interior de la Cueva

Los Lagus

Pico Buey Muerto

El Pico Buey Muerto contempla Oviedo al NE

Llegando a Brañas Negras

Aula Vital

Al fondo El Aramo nevado

Por ahí bajaremos

Vistazo atrás



Camino de La Corrada

Y de nuevo Yernes


martes, 12 de noviembre de 2013

Bosque de Peloño (Les Bedules - Arcenorio - Les Bedules)



Habíamos visitado el bosque de Peloño en otras ocasiones, pero andar la ruta completa Bedules-Arcenorio disfrutando de los colores otoñales que las hojas de los hayedos en fuerte contraste con las de las demás especies, nunca.
Esperábamos que la luz del día diese margen suficiente para fotografiar los muy diferentes escenarios que nos íbamos a ir encontrando, y la vez, y a muy buena marcha, nos permitiese cubrir los casi treinta kilómetros del trayecto de ida y vuelta propuesto.
Lo hubiésemos conseguido de haber tenido mayor fortuna que con el gris y triste día que nos tocó en suerte.
El Parque Natural de Ponga, de más de 23.500 Ha., se ve recompensado por si lo necesitara, que no, de la Reserva Natural Parcial de Peloño de algo más de quince kilómetros cuadrados.
Un gran bosque: el de Peloño y sus alrededores ocupan casi toda la extensión del parque y constituye una de las masas forestales más notable de Asturias. Un hayedo de más de 200.000 ejemplares, prevalece sobre otras especies como robles, acebos, sauces, servales y hasta avellanos.
Sus cumbres más notables, que prácticamente rodean Peloño, llevan nombres como el Picu Rasu (1.613 m.) al norte, el Sen de los Mulos (1.505 m.) al este, el Collau Zorru (1.841 m.) al oeste, y Peña Ten (2.142 m.) y Pileñes (2.012 m.) al sur.
Accedimos a Les Bedules (1.083 m.) desde Puente Vidosa (km. 135 de la N.625). Tomando a la derecha la PO.2 se pasa por Viego y Fano en dirección a San Juan de Beleño, y hacia la mitad del trayecto, a medio km. pasado Miadoriu, en la Collada Llomena, un letrero nos orienta convenientemente. El camino hormigonado de 1,7 km. de longitud, nos permite llegar a la collada Les Bedules en coche. Las panorámicas desde el mirador de este paraje son un encanto de la naturaleza. Las praderías, los bosques y las montañas que te rodean hacen que el tiempo se detenga. En este caso, como teníamos en perspectiva una larga y ardua jornada, comenzamos a caminar sin dilación.
La calzada de origen romano que ya ancestralmente comunicaba la costa con estos valles, y atravesaba la Cordillera Cantábrica hacia León, no tiene excesivas pendientes y dispone de buen firme.
En un continuo discurrir ascendente en dirección sur, viene al principio muy indicada al coincidir con la PR.AS-181 (Ruta de la Foz de Los Andamios) y la PR.AS-283 (Senda Granceno-Tolivia)
En veinte minutos nos hallábamos en La Biforcadera, cruce de caminos que a derecha nos llevaría a la majada Les Llampes y la Collada de Les Caldes, y a izquierda a Víboli, de los que haremos caso omiso, continuando por el principal: al sur.
Y en una hora más, a hora y veinte de la salida, nos encontramos en la pradería de Collada Granceno. Una cabaña, una fuente y una señal de desvío a la izquierda, hacia la Foz de los Andamios, Tolivia y Puente Güeria, nos entretienen un poco. Hemos dejado detrás, a nuestra derecha: El Rasu, a nuestra izquierda El Monte Pedrosu, y tenemos enfrente el Sen de los Mulos y Peña Subes (1.480 m.). Es una verdadera pena que las nubes bajas de un día ciertamente oscuro nos impiden las exposiciones fotográficas a media y larga distancia.
Ahora la pista gira ligeramente a oeste, descendiendo e introduciéndonos en el Monte Peloño por Monte Bustiellos, y de nuevo al sur, La Palanca y La Horcada Guaranga (1.370 m.). Este es un punto estratégico de referencia por su altura, su portilla metálica y las fortificaciones, trincheras y nidos de ametralladoras estratégicamente situados de triste recuerdo. Hemos caminado ya, prácticamente sin pausa, durante tres horas.
La pendiente del camino en descenso se pronuncia de pronto y en sucesivas eses avanzamos por la margen izquierda del Río Ruaguín. Tras cruzarlo más adelante, saltando de piedra en piedra, de nuevo subimos hasta el valle. Por fin nos encontramos en la Llana de Arcenoriu (1.500 m) y, rodeando un pequeño promontorio, su Ermita, la de la Santina de Arcenorio. Los 8 de setiembre de cada año se celebra aquí la romería a mayor altura, y alejada de vehículos, de Asturias, rememorando la tradición de una antigua feria que reunía una vez al año a casinos, ponguetos y leoneses en un ejercicio de intercambio de ganado, enseres y productos agrícolas.
Desde este valle existe salida a Ventaniella (Puerto y Caserío) entre las PeñasTen y Pileñes hacia el oeste por la Collada de las Arriendas o del Cardal. Al sur podríamos adentrarnos a las praderías de la Vegadona y a través del Puerto de Fonfría pasar a la Uña y Polvoredo. O bien hacia el este, a través de Collada Campa y los Puertos de Llaete acceder a Pío y Oseja de Sajambre. Destacable la importancia de Arcenorio como encrucijada de diferentes destinos.
Si la ida nos llevó tres horas y cincuenta minutos, el retorno lo bajaríamos a tres veinticinco. Y aun así la última media hora era noche cerrada.
En fin, ruta a repetir en día claro, pues si bien disfrutamos de la variedad de colores de la vegetación en otoño, nos faltó la satisfacción de las vistas panorámicas.






Distancia: 28,2 Km
Desnivel acumulado de subida: 1.050 m
Dificultad: Media
Duración: 7 h 30 m


Les Bedules


Primera fuente al comienzo de la marcha

Recién rebasada La Biforcadera



Majada El Escobal

Collada Granceno



Río Canalita



Trincheras de la Collada Guaranga


La Vega de Arcenorio

Ermita de la Santina de Arcenorio

Su fuente

Al oeste Peña Ten y Pileñes

Volvemos

disfrutando de los colores


Acebo

Al fonde el Recuenco