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martes, 18 de marzo de 2014

Aguasmestas - Belmonte de Miranda (Vía Escrita 2)



Si bien Aguasmestas pertenece al concejo de Somiedo, está situado justo en el límite con el de Belmonte de Miranda, al sur de este último, y con acceso por la regional AS-227.
La segunda etapa de la ruta de la antigua comunicación Vía Escrita, partiendo precisamente de Aguasmestas, discurre por la margen del Río Pigüeña ascendiendo hacia el norte para culminar en Belmonte, capital de municipio.
Arrancamos por carretera cruzando el Puente Aguasmestas sobre el Pigüeña como si de llegar a Cuevas se tratara, hasta que a los diez minutos una señal, a la derecha, a Belmonte (GR-205), nos sacaría a un camino. Aproximadamente durante un kilómetro vadeamos primero y cruzamos después el Arroyo Cuevas, subimos y bajamos pendientes, salvamos bosque y pradería, moviéndonos hacia el este en busca de la AS-227.
Alcanzada por fin esta carretera, se retrocede por ella hasta Puente Nuevo y, cruzando nuevamente el Pigüeña por él, ya no abandonaríamos la margen oriental en lo que quedaba de jornada. Por la de la izquierda en todo momento serpentea la AS-227.
La señalización de nuestra marcha es relativamente frecuente y, además, durante buena parte de la ruta el cauce del río por la izquierda y los continuos contrafuertes a nuestra derecha impiden el despiste.
Viejos robles y castaños retorcidos con los años sueltan su hoja caduca alfombrando el camino y acolchando nuestro paso. Encontramos algunas corras en estado perfecto.
Pasamos a la altura del núcleo de Almurfe, que con su parroquia cubre las vecindades de Aguasmestas, Bustiasmal y La Casilla. Dejamos a nuestra izquierda el Puente de Pornacebo. Y vamos observando cómo el caudal del Pigüeña va in crescendo por el nutrido número de arroyuelos que lo abordan y alimentan. Agüera, al borde de la carretera AS-227, en la margen occidental del río, se nos torna inaccesible al no disponer de puente cercano. Llevamos aproximadamente tres horas de caminata.
Sobrepasados a distancia Rozos y La Arena, diez minutos antes de Agüerina, salvamos sin demasiada dificultad un importante argayo de piedra grande y asentada cuyo paso nos venía preocupando hasta entonces por la incertidumbre de su accesibilidad. Se cruza sin problemas. “El Molín”, un antiguo molino rehabilitado a casa de aldea, nos abre a Agüerina.
Seguimos sin variación manteniendo nuestra orientación y la margen derecha del río. Cruzamos los regueros de Villabona y Teixeu, para luego salir a la carretera a Montovo (BE-2) por la que subimos menos de cinco minutos. En seguida una desviación indicada a la izquierda y otra a los cincuenta metros a la derecha, en dirección norte, de nuevo nos acercan al cauce del Pigüeña.
Una vez más el camino nos vuelca en asfalto, en esta ocasión a la carretera a San Martín de Ondes (BE-1), por la que, siguiendo las indicaciones, tampoco transitamos más allá de tres o cuatro minutos.
Las dos horas últimas hasta Belmonte se antojan largas e incómodas. La piedra suelta del piso y la vegetación que invadía el camino más de lo deseado nos ralentizaba el avance. Si bien se encontraban marcas e indicaciones con frecuencia, había que prestar atención para evitar desvíos equívocos.
Las fuentes de Santa Icía, la del Oso y su área recreativa, y el truncado Cercado del Lobo, nos señalaron que nuestro objetivo como destino: Belmonte, estaba ahí mismo.Cabría resaltar los continuos obstáculos que hemos tenido que salvar, unos accidentales de carácter netamente natural: árboles caídos en medio del camino –en un número no inferior a veinte-, pequeños arroyos o regueras de aguas crecidas por lluvias precedentes, y hasta un argayo con más de tres años de vida y doscientos metros de caída; y otros imputables al hombre e intencionadamente dispuestos: portillas que hubimos de saltar por tan "celosamente" cerradas, somieres amarrados, alambradas de pinchos, etc.
Con todo la excursión es recomendable, sin perder de vista la primera etapa: Santa María del Puerto de Somiedo-La Riera, que esperemos culminar en breve.


Tramo: Aguasmestas - Puente Llamoso
Tramo: Puente Llamoso - Belmonte


Distancia: 19,7 Km
Desnivel acumulado de subida: 900 m
Dificultad: Media
Duración: 7 horas

Descargar track de esta ruta: 





Puente de Aguasmestas, inicio de la ruta

Corto trozo de carretera hasta una desviación a la derecha

Aquí nos desviamos (GR-205)

Cruzando el arroyo Cuevas


Salimos a la AS-227, retrocedemos unos metros y la cruzamos

Cruzamos Puente Nuevo

Ya por la margen derecha hasta Belmonte

Almurfe

Una corra

Viejos castaños de fantasmales perfiles

Uno de los muchos obstáculos



Poza y puesto de pesca

Río Pigüeña

Un castañero con su corra

Agüera y su Igesia de San Andrés

Arriba asoma Rozas y en la carretera La Arena

Argayo entre Agüera y Agüerina

Que causó destrozos en el cauce del río

Salvándolo con precaución

Molino reconvertido en casa de aldea


Vistazo atrás

Reguera de Teixeu

Río Montovo

Unos metros por la carretera de Montovo

Dejando la carretera a izquierda, enseguida variamos a derecha por un estrecho sendero

Más dificultades




Pigüeña

Enredados en las ramas

Parajes de las fuentes de Santa Icía y del Oso

Belmonte



LA VIA ESCRITA

Angel Fernández Ortega comienza uno de sus libros diciendo: “La Vía Escrita tiene un origen incierto, tanto en el tiempo como en el espacio”. Más bien, como otras muchas rutas de gran recorrido, ha ido desarrollándose a golpe de necesidad u oportunidad. De todos modos su antigüedad prehistórica en alguno de sus tramos es indiscutible, como indiscutible parece su consolidación y consiguiente mejoramiento por los romanos: penetrar hacia el interior de Asturias hacia zonas de extracción aurífera, comunicar vecindades y hacerlo a cotas bajas, a diferencia de La Mesa y La Carisa, son factores suficientemente importantes como para articular su paso por las proximidades a los cauces del Somiedo, Pigüeña, Narcea y Nalón, como calzada romana que fue.

Desde la alta edad media es utilizada para el transporte y trasiego de animales por los vaqueiros de alzada.

Incidencias de orden natural: riadas, avenidas, argayos, etc.; como construcciones e instalaciones por intereses humanos: Centrales hidroeléctricas de la Malva y Silviella, carretera AS-227, red eléctrica de transporte, etc., hacen que alguna parte del recorrido de la Vía Escrita no sea transitable en la actualidad. La interrupción entre el final de la primera etapa, La Riera, y el comienzo de la segunda, Aguasmestas, se puede calificar como asignatura pendiente, como asimismo la continuación de la ruta a partir de Cornellana.



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