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miércoles, 11 de julio de 2012

Vía Romana de La Carisa







Distancia: 30,40 km
Desnivel acumulado de subida: 850 m
Desnivel acumulado de bajada: 1.435 m
Dificultad: Media
Duración: 9:00 horas


Nada hacía prever cuando comenzamos a caminar en Pendilla (1.330 m.) rumbo norte que el día, en cuanto a visibilidad, sería el peor de nuestras jornadas montañeras que recordemos.
Decir que se caminó La Carisa, todo lo previsto: desde Pendilla a Carabanzo (490 m.), más de treinta kilómetros, con un alcance visual de no más de veinte metros, es tanto como decir que nos faltó el ochenta por ciento. El veinte restante puede repartirse entre el ejercicio y la satisfacción personal del objetivo cumplido.
No hemos visto ni un pico, no tuvimos perspectiva a ninguno de los valles, no disfrutamos de la imaginación de incursiones de ejércitos romanos ni invasores árabes. Bien es verdad que no despreciamos dos bienes baratos, pero, en circunstancias, necesarios: agua y conversación.
Iniciamos subiendo el collado Propinde (1.583 m.) por la ladera septentrional del pico Tres Concejos (2.014 m.) que une la Sierra del Cuadro y el Cordal de Carrocedo.
En menos de dos horas, con paso firme, llegábamos a la Cruz de Fuentes (1.620 m.) con desviaciones a Paraná (Puente los Fierros) al W y las minas de Casomera al E. Caminamos por el Cordal de Carrocedo siempre en dirección NW.
Pasamos por el mirador del Tunelón sin visibilidad. Y por el Portillín o Castiechu La Boya (1.580 m.), por debajo del Pico Boya (1.728 m.) donde derivan cruces a Fierros y Campomanes (W) y Moreda y Santibañez (E).
Luego descenderíamos hacia La Cava (1.453 m.) y El Acíu (1.468 m) con muchos cruces e indicadores hacia una dirección u otra, e incluso alternativas por caminos históricos. Procuramos no desviarnos de la senda principal en buena medida por la niebla que aún nos envolvía y ya nos acercábamos a la mitad del recorrido previsto.
Nos hallamos frente a Pola de Lena –nos queda al W-, donde hay un mirador, una necrópolis cerca, etc., pero no vemos nada. Al E, hacia Boo, el dolmen y los megalitos del Padrún.
A una hora del destino, Carabanzo, alcanzamos el mirador de “Vista Panorámica de Aller”, y por primera vez en toda la ruta se pudo apreciar o adivinar cómo asomaban Caborana y Moreda.
Ya llegando, una desviación al Cuetu Ramón nos recomendaba una visita a la Santa (Inmaculada), pero decidimos que otro día.
Y poco después agradecíamos la vista de las primeras casas carabantinas.


Pendilla

Ascenso al Collado Propinde


La Cruz de Fuentes

Mirador del Tunelón

Castiechu La Boya
  







Cinco horas de marcha y seguimos sin visibilidad



Abrevadero de Carabanés





De vista nada, sólo panel

Aquí ya comenzamos a ver algo más que el panel

Caborana y Moreda

Cuitu Ramón

Carabanzo

Torreón de la Casona de los Faes


La importancia de La Carisa a nivel investigador para poder escribir la verdadera historia de Asturias tiene que ver con lo que respecta a la importancia estratégica y gran dificultad de la época para cruzar la elevada Cordillera Cantábrica a efectos de la conquista de la región por los romanos. Debe su nombre a Publio Carisio y se convirtió en lugar de paso privilegiado estratégico-militar de la meseta al mar. La construcción de la vía de comunicación por una calzada tan elevada tuvo por objeto evitar las permanentes emboscadas de los astures en la defensa de su territorio.
A mediados del s/XIX comienzan a encontrarse en la zona vestigios históricos de asentamientos y constatación de que La Carisa fue lugar de paso como acceso de la meseta hacia la costa y viceversa. Con ella llegó a completarse la ruta de la plata Mérida-Gijón.
En 2001 se organizan estudios que permiten el descubrimiento de que más de veinte años a.c. se había ubicado allí un campamento romano. Y que en los s/VII y VIII estas tierras fueron testigo de la resistencia de los astures a la invasión musulmana.
En 2007 se cerró un primer capítulo de investigación sobre La Carisa, al finalizar las excavaciones financiadas por Cajastur y que dieron fruto con el hallazgo de un campamento romano, en el Pico Curriel.los (Picu la Boya 1.728 m.), y un poblado astur-visigodo, en Homón de Faro (1.700 m.), datado de la invasión islámica. Ambos enclaves distan entre sí 1.000 metros.

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